sábado, 13 de agosto de 2016

RPGaDAY 2016: Preguntas 9 y 10

9 de Agosto: ¿Qué cosas aparte del juego formarían parte de tu sesión ideal?

En el fondo, para mi lo más importante es que se dé esa magia especial que surge cuando todo el mundo se lo está pasando bien y está metido en la partida.

Es una mezcla de encontrarse relajado, ver que a los jugadores les agrada lo que has preparado (como veis respondo desde la perspectiva del máster, que es a lo que estoy acostumbrado) y ese momento que digo en el que todos nos olvidamos de que somos un conjunto de personas que han quedado para jugar y que están alrededor de una mesa (real o virtual)... sino que somos un grupo de aventureros yendo con pies de plomo por unos corredores inexplorados. Y el máster también se difumina, se convierte en una canal entre la historia y los jugadores, se convierte en un jugador más, en una presencia que les acompaña y explora, o aunque sea difícil de entender, incluso en la propia historia que está contando.

10 de Agosto: ¿Cuál ha sido la mayor sorpresa que has tenido en una sesión de juego?

Tras darle unas cuantas vueltas me ha venido a la mente la siguiente historia: en una partida de Vampiro, jugábamos de noche en casa de un amigo. Para darle un poco más de ambiente a la cosa, le pedí que me acercara un flexo a la mesa y con esa única iluminación seguimos jugando. Los personajes eran un grupo de vampiros neonatos de la Camarilla que estaban investigando una serie de sucesos que amenazaban la Mascarada. Todo apuntaba a un vampiro de un clan desconocido, cuya mansión los jugadores se disponían a explorar. Finalmente, los jugadores llegan a la cripta donde se encuentra el vampiro, que resulta tener un poder muy superior al de los presentes. El oponente se alza de su tumba y en un éxtasis de furia y horror, usa un poder nunca antes conocido por los PJs... los PJs quedan ciegos, ¡sus vampiros no pueden ver! Y en ese momento, apagué la luz del flexo. La reacción fue sorprendente, gritos, revuelos, sillas cayendo... En fin, toda una sorpresa para los jugadores pero también para mi (y una gran satisfacción porque entiendo que es que lo estaba haciendo bien como máster), ya que no me esperaba una reacción tan visceral. Y es que quizá se produjo eso que precisamente contestaba en la pregunta anterior.


1 comentario:

Víctor Sesmero dijo...

lo de apagar la luz, una gran maldad.